Un informe de la firma de seguridad Claroty resaltó el estado de la seguridad en los sistemas ciberfísico y los impactos de los incidentes cibernéticos en la industria minera, especialmente en aspectos de producción, reputación y finanzas.
Los ciberataques tuvieron una gran significancia en el sector minero en 2024, provocando interrupciones en la producción, riesgos para la seguridad pública y tensiones en las relaciones con clientes y socios.
Según un informe de la firma de ciberseguridad Claroty, el 30% de las organizaciones experimentaron una pérdida de confianza de los clientes, un 28% enfrentó preocupaciones de seguridad y el 26% sufrió interrupciones en su línea de producción como consecuencia de ciberincidentes.
El informe también da cuenta de las consecuencias de los incidentes informáticos en el ámbito financiero. De acuerdo a los resultados obtenidos, casi el 70% de las organizaciones reportaron pérdidas de 100 mil dólares o más, mientras que más del 30% revelaron pérdidas superiores a un millón de dólares.
Entre los factores comunes que contribuyeron a estas pérdidas se encuentran los costos legales, la caída de ingresos y las multas regulatorias, cada uno señalado por el 35% de los encuestados.
El informe de Claroty, basado en una encuesta global a 1.100 profesionales de seguridad informática, ingeniería de tecnología operativa (OT) y gestión de instalaciones, detalló los impactos generalizados de los ciberataques.
El informe señala que los ataques frecuentes y disruptivos provocaron retrasos en la prestación de servicios, así como brechas de datos y manipulaciones.
Una tendencia alarmante fue la creciente amenaza de los proveedores externos. Un impactante 76% de los encuestados identificaron el acceso de terceros a sistemas ciberfísicos o CPS (cyber-physical systems), como una vulnerabilidad importante, y el 41% reportó cinco o más ataques originados a través de este acceso. Sin embargo, casi el 72% admitió tener solo una comprensión parcial o nula de la conectividad de terceros a sus entornos CPS.
El ransomware también representó un gran problema, con el 40% de las organizaciones pagando un millón de dólares en promedio, o cifras superiores, para recuperar el acceso a sistemas encriptados. Estos pagos subrayan la urgente necesidad de implementar mejores medidas de protección contra ataques de ransomware, que pueden paralizar operaciones y forzar decisiones costosas.
El informe también destacó los desafíos que enfrentan los líderes de ciberseguridad para proteger los entornos ciber físicos, incluidos los sistemas OT, los IoT (internet de las cosas) y los sistemas de gestión de edificios (BMS). A medida que estas tecnologías se vuelven esenciales para las operaciones mineras, sus vulnerabilidades plantean riesgos significativos para la eficiencia operativa y la seguridad.
Las conclusiones del reporte dan cuenta que el sector minero enfrenta amenazas cibernéticas crecientes y sus consecuencias son cada vez más graves, lo que exige una acción inmediata para reforzar las defensas y mitigar los riesgos.





