La convergencia IT/OT también requiere confianza y colaboración

Durante años, las redes industriales y los sistemas corporativos avanzaron por caminos separados. Hoy esa realidad cambió. La integración entre entornos IT y OT se ha convertido en un elemento esencial para la operación minera moderna, permitiendo mayor visibilidad, automatización y eficiencia. Sin embargo, esta convergencia también amplía la superficie de exposición frente a amenazas cibernéticas.

En minería, un incidente ya no afecta únicamente información administrativa; puede impactar directamente la continuidad operacional, la seguridad de las personas e incluso procesos productivos completos. Por eso, avanzar en ciberseguridad industrial requiere mucho más que tecnología: exige colaboración entre áreas, gestión de riesgos y una cultura organizacional alineada con la protección de activos críticos.

La industria ya está avanzando en esa dirección. Fortinet reportó que el porcentaje de organizaciones donde la seguridad OT depende del CISO/CSO aumentó de un 16% en 2022 a un 52% en 2025. Indicando una fuerte tendencia en la que la ciberseguridad industrial deja de ser un asunto aislado de planta y pasa a formar parte de la agenda estratégica de las organizaciones.

Pero la resiliencia no se construye de manera individual. Esta convergencia depende de la confianza construida en equipo internos, proveedores, socios tecnológicos y especialistas. Lo que lo vuelve especialmente relevante, considerando que el World Economic Forum indica que un 65% de las grandes empresas identifica las vulnerabilidades de terceros e incidentes en la cadena de suministro como su mayor desafío de ciber resiliencia en 2026, en comparación con el 54% reportado el año pasado.

La convergencia IT/OT ya es parte del presente de la minería. El desafío ahora es abordarla de manera colaborativa, fortaleciendo la confianza entre los diversos actores involucrados en este ecosistema. Desde CCMIN planteamos impulsar la cooperación, intercambio técnico y aprendizaje conjunto, permitiendo construir una industria más segura, resiliente y preparada para hacer frente a los riesgos que plantea el panorama actual.