La transformación digital de la minería ha incrementado la dependencia de sistemas tecnológicos que hoy cumplen un rol fundamental en el control de procesos, la gestión de información y la continuidad de las operaciones. En este escenario, la ciberseguridad deja de ser únicamente una preocupación asociada a la protección de información y adquiere una dimensión directamente vinculada con la operación.
Comprender el nivel de exposición requiere contar con visibilidad sobre los activos que componen los entornos IT y OT, sus conexiones, vulnerabilidades y controles existentes. Esta información permite identificar brechas, establecer prioridades y orientar los esfuerzos de protección de acuerdo con los riesgos que pueden generar un impacto operacional.
La gestión de estos riesgos requiere, además, una mirada transversal que considere tecnología, procesos y personas. Compartir experiencias y buenas prácticas entre compañías permite enfrentar desafíos comunes, fortalecer capacidades y avanzar hacia estándares de protección cada vez más consistentes.
Desde CCMIN promovemos esta colaboración como parte de una visión sectorial orientada a construir una minería más resiliente, preparada y capaz de responder ante un entorno digital en permanente evolución.





